Una explosiva situación se vive actualmente en Cateura debido al enfrentamiento existente entre los obreros que trabajan en los camiones compactadores de la Comuna capitalina y los gancheros por los materiales a ser reciclados que vienen entre la basura que llega al lugar.
Los trabajadores al servicio del Municipio asunceno sostienen que quienes realizan labores en el vertedero de la ciudad están boicoteando el ingreso de las máquinas que llevan los residuos sólidos domiciliarios, demorándolos por 20 y hasta 30 minutos.
Cándido Penayo, vicepresidente del Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Asunción (Sitrama), sostuvo que este hecho es preocupante si se tiene en cuenta que los recolectores no pueden perder tanto tiempo para volver a salir en busca de nuevas partidas de desechos.
"Si no cumplimos con el cronograma trazado para cada jornada, la basura se acumulará en toda la ciudad y la gente no tiene por qué pasar por eso", sostuvo el sindicalista.
Penayo puntualizó que todos los antecedentes de este problema, que tiene más de una semana de vigencia, fueron puestos a conocimiento del intendente Hugo Piccinini, pero que a la fecha no se tomaron medidas al respecto.
DESCARGO. Por su parte, Dominga Céspedes, ganchera de la Asociación de Trabajadores del Vertedero Municipal (Asotravermu – Sintecosin/CNT), desmintió categóricamente la versión que coloca a su sector como el responsable de una supuesta campaña para retrasar la labor de descarga de los compactadores.
Indicó que el compromiso al que se arribó con la Dirección de Aseo Urbano es que ingresen 4 camiones por vez para depositar los desperdicios y permitir que los gancheros puedan seleccionar los materiales a ser vendidos, previo al traslado a la zona de relleno sanitario.
Denunció que sin embargo quieren meter todo el cargamento de una vez, amontonando gran cantidad de basura, obstaculizando de esa forma la tarea efectiva de búsqueda de productos reciclables.
"Encima que cada vez vienen menos materiales que nos puedan servir para la venta, porque los obreros no abandonaron la práctica de sacar todo lo que sirve en el camión mismo ya. Y eso es una vergüenza, porque ellos tienen sueldo, aguinaldo y hasta un dinero que se les paga por insalubridad. Los gancheros no tenemos nada", sentenció.
Agregó que en los últimos tiempos llevan restos de podas, escombros, neumáticos viejos y vidrios que deben ser retirados a través de un servicio diferenciado prestado por la Comuna capitalina. "Pero este es un negociado entre ellos y la gente que se quiere deshacer de ese tipo de basura", expresó.
Céspedes concluyó que si no se solucionan estos aspectos, deberán apelar al cierre de Cateura, ya que más de 1.500 gancheros ven apeligrar su fuente de ingresos.